Gusta el pescao, pero esta salao
v
Habla miau e inglés correctamente,
pero prefiere hablar y cerrar su mente.
v
Descansar, luego dormirse.
Y al siguiente día,
así poder divertirse.
Me levanté una hermosa mañana y me pregunté si podia respirar y lloré,al siguiente día me pregunté si podia soñar, otra día pude caminar y volvi a preguntarme: podía correr. Una hermosa mañana me volví a preguntar: podía escribir?, pude respirar,llorar,soñar,caminar y correr; ergo, pude volar!!!
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Pablo Correa Urquiza
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Cierro los ojos y pienso: Dios existe. Newton le apodo gravedad, Da Vinci: Monalisa, Arquímedes descubrió sus curvas, superficies y multiplico su finito infinito.
Jesús fue malentendido y crucificado, en cambio su martirio no. Así y solo así entiende el hombre(¿?).
Lo bautizaron John y otra vez lo crucificaron, por el percutir de un revolver partió.
Me mimetizo en mi pensamiento mas profundo y pienso en Freud: el lo llamo primero, inconciente. Luego se estudio así mismo y lo llamo súper yo.
Yo primero y en orden de apariciones lo llame Papá, inconciente, súper yo, dios y por ultimo como dijo John lennon, en una canción: concepto.
Einstein lo llamó imaginación.
Ahora mucho más lucido que nunca, vi los pájaros que Borges describió y supe su total. Cerró sus ojos un segundo y vio un sinnúmero de pájaros, menos de diez pájaros y más de uno, pero no nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres o dos pájaros. Ese número entero de pájaros es inconcebible; ergo, Dios existe.
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Pablo Correa Urquiza
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Mientras Oscar acomodaba unos libros en una repisa, Pedro limpiaba el mostrador con cara cansina y rezongada, pensaba: este Pablo que no llega y hay que hacer muchas fotocopias. Oscar relojeaba la hora, Pedro se quejaba y Pablo que no llegaba. Rompió su lenta monotonía una mujer de unos 37 años de ojos y pelo negro, lacio, de un metro sesenta y cinco, esbelta y con grandes curvas, labios gruesos rojos y una nariz puntiaguda pero diminuta. Su perfume fue su carta de presentación, se dieron vuelta como embobados. Oscar (dueño) casi arrollo a Pedro y dijo: buenos días en que puedo servirla.
-buenos días, señor. Estaba buscando un libro de magia que me recomendaron.
Ya frente a la computadora. -sabría el nombre del libro o autor.
-"Encantos sin canto" de Houdini.
- aquí esta, Pedro por favor me alcanzarías, de la repisa de ciencias oscuras el libro "Encantos sin cantos".
Luego de unos minutos Pedro se asomo por detrás de una estantería y dijo: no hay ningún libro con ese nombre y autor.
-ahora que me decís, nunca lo había oído nombrar, pero si salio en la computadora tendría que estar, fíjate bien.
Al rato. La misma situación y Oscar decidió ir hasta allí y cerciorarse el mismo.
-evidentemente, no esta señorita. Por que no me deja sus datos, lo encargo y se lo llevamos a domicilio, en una semana lo tendrá a más tardar.
-no, (su amabilidad aparente desapareció) lo necesito inmediatamente, me dijeron que esta era una Librería respetable.
-señorita, por favor tranquilícese.
-ningún señorita, ni ocho cuartos. Mi nombre es Jascripta. Respéteme.
En ese momento de ebullición, entro Pablo casi corriendo y se dirigió directamente al vestuario. Cargaba en sus manos varios libros que había retirado el día anterior.
Jascripta casi sin voz, dijo: aquel, el de tapa azul, con el conejo y la galera.
Oscar enfurecido le arrebató el libro y cuando se lo iba a entregar, una distracción hizo que se cayera. Sus miradas se cruzaron y Pablo pareció desvanecer y su cuerpo sucumbir, pero con mas decisión y valentía que nunca se puso en cuclillas para alcanzar el libro.
La luz refulgente e indómita cubrió el lugar, el libro abierto de par en par dejo ver una grieta y de el, salio un fastuoso conejo blanco de ojos llamativamente rojos, el libro solo se cerró. Nadie atino a nada, el conejo giro su cabeza, observó todo y de un movimiento se paro con sus patas traseras y con su pata derecha superior señalo a Pablo y dijo: ayer me liberaste y ahora quiero volver con mi amo.
Las cruzadas miradas de sorpresa hicieron que Jascripta por fin hablara.
- escúchenme, con mucha atención. Vengo de Arabia Saudita y soy la esposa de un respetado jeke, soy coleccionista de libros raros y me llego la noticia de que en esta librería estaba el insigne libro de Houdini, estoy dispuesta a pagar lo que sea por el.
- lo que yo no me explico es como llego hasta aquí. Advirtió Pablo.
El conejo que se había quedado inmóvil e irónicamente callado dijo: el libro escoge a su dueño y solo el dueño puede utilizar su magia, por eso no puede ser comprado. Pablo necesito que me ayude a volver con mi amo.
- pero, ¿como?
- muy fácil tarambana, busca en el libro algún encantamiento que lo ayude a volver y rápido por favor eh, que esta lleno de pelos y soy yo quien limpia después, dijo Pedro con un tono jocoso.
Abrió el libro justo en la página y en la parte central superior decía:
Si del libro algo inequívoco emergió
Con rima símil deberá sumergir
Ahora el amo que este libro eligió
Recitara esta copla y la rima deberá regir
Una ves completada y . . . . . .
Recitada, pensada y . . . . . . . .
Solamente así será . . . . . . .
Con su poder interno será . . . . . . . . .
Así no fue como lo leí anoche y estoy seguro que es la misma página. Dijo Pablo con extrañeza.
- no te olvides, que es un libro mágico pablito, (Dijo Oscar con una vos suave, casi paternal) puede cambiar según la necesidad.
- Y ahora, que hacer. Dijo Jascripta.
- completare, las palabras faltantes. Pablo era estudiante de Letras en la U.B.A, era una de las razones por lo cual siempre llegaba tarde, pero era muy inteligente y por sobre todo buena persona. Arrimo una silla al mostrador, saco lápiz y papel y empezó a escribir. La aguja grande del reloj colgante parecía pesar mas por cada minuto y la chica en su momento de andar pareció tardar una mas, justo al término de esa hora dijo.
- listo ya lo termine quedaría así. Y le paso el papel a Jascripta.
Se apartó rápidamente y leyó en vos alta.
Si del libro algo inequívoco emergió
Con rima símil deberá sumergir
Ahora el amo que este libro eligió
Recitara esta copla y la rima deberá regir
Una vez completada y creída
Recitada, pensada y fraguada
Solamente así será releída
Con su poder interno será ejecutada.
El libro se volvió a agrietar, el conejo comenzó a desvanecerse y antes de desaparecer se le escucho decir con una vos melancólica: otra ves he fallado, confié en este ser transparente, pero falle por creer que la bondad le ganaría a la malicia.
Jascripta levanto el libro lo puso en un bolso que traía, dejo cien mil dólares sobre el mostrador y antes de irse, beso a Pablo en los labios y dijo: fallo por que me creyó mala, pero sin embargo el volvió con su antiguo amo y yo que soy mas apta me llevo el libro. Nunca le pregunto a Pablo si estaba dispuesto a cargar con semejante responsabilidad, yo tengo los medios, la inteligencia y el dinero para sacarle el jugo verdadero y así poder ayudar mejor.
FIN
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Pablo Correa Urquiza
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Hubo un tiempo en que… yo pensaba en axolotl. Iba cuando necesitaba desahogarme y divertirme con mis amigos, me quedaba horas tomando cerveza, (heineken) observándolos con una inmovilidad justificada y a su vez con una movilidad justificadora. Ahora soy axolotl.
El Azar me llevo al bar, una noche en que en la Horqueta no había lugar mejor donde ir, vi los verdes entre tanto gris y me acorde de los leones. Era amigo de los leones y de las panteras, pero nunca había entrado en su humeado lugar. Llegamos caminado de otro bar. Los leones no me interesan, las panteras estaban feas y tristes y mi axolotl dormía. Opte por escuchar la música, (esa noche tocaba una banda) y eso elegí por que ni sentarme podía, el lugar estaba atestado de personas y no cabía ni un alfiler. Soslaye panteras vulgares hasta que un día distante y en otro lugar di inesperadamente con mi axolotl.Me quede una hora mirándola, el tiempo cuando ella estaba me anestesiaba.
En la biblioteca publica de San Isidro estudie letras, consulte el diccionario y al Google: supe que los axolotl son formas larvales, provistas de branquias, de una especie de batracios del género amblístoma. Que eran mexicanos: lo sabia ya, por ellos mismos por sus cortados rostros aztecas. Volví y volvía a ver si encontraba a mi axolotl. Empecé a ir todos los sábados, a veces me quedaba mucho y otros me iba en seguida, por bronca o por que me quedaba sin un mango. Me apoyaba en la barra, bordeada por un enorme espejo y me pedía otra cerveza. Desde un primer momento supe que estábamos vinculados, que algo infinitamente eterno, como el mismo resplandor de su gran espejo seguía uniéndonos, me había bastado aquella noche ya lejana para darme cuenta que ese bar era para mi, buena música y por sobre todo por las panteras. Las había para todos los gustos y hasta negras. Los leones se agolpaban en el rincón donde se encontraba la barra, donde más, donde te servian los tragos y sino tambien cerca del D.J y dueño: Flavio (amigo personal). Ahí mismo me encontré al hermano de mi axolotl, estaba distante y mareado, me enseñaba a las panteras pero a mi solo me interesa mi axolotl, su impertinencia se lo atribuí a su ebriedad, pero era para con los demás y no para conmigo.
Seguí volviendo (cada ves menos pero por razones personales) la pantalla de cien pulgadas a veces me regalaba dvds de el correcaminos, o grandes como Nirvana, tantas veces fui que termine convirtiéndome, en el axolotl que siempre me había gustado: por su imagen de piedras azules que me reflejaban vida misma y me hacían creer que todo podía.
También esa fue la razón por la cual me mimetice con axolotl por que ella dentro de todo era mi axolot.
fin
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Pablo Correa Urquiza
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Este innecesario derramamiento de sangre tiene que terminar pensó para sus adentros y ahi fue cuando decidió terminar con la maldita guerra gallarda, Juan José de Urquiza dio marcha atrás con su corcel y se dirigió a todo galope hacia la dirección contraria; ahí donde yacia su ultima victima…
Un día en el palacio de san José, Urquiza preparaba su gran ejercito para marchar a su histórica batalla (Pavón) en la que Urquiza vencería a mitre, pero ese mismo día toco la campana un extraño sujeto que decía ser su pariente, inmediatamente, la guardia personal lo encarcelo en una habitación reservada para calabozo; que el general mismo extrañamente habia mandado a edificar unos días antes del hecho. Al rato el General se asomó en la celda y dijo: así que usted dice ser pariente mió, sabe lo que se le hace a los espías aquí- si, (le contesto con una vos altanera pero debilitada) tengo algo importante que decirle (su vos se sintió mas fuerte y segura). El general extrañado impuso su vozarrón y dijo: mas vale que sea importante o va derecho a la horca mijo eh.
Lo que le voy a contar se lo contare solamente a usted, es importante y es decir vital al mismo tiempo, trata sobre el futuro de los argentinos y de la nación.
-como es que usted sabe tanto del futuro, los guardias que se encontraban a unos pasos de allí advirtieron las palabras y el general que los había visto con el rabillo del ojo, pego un grito de ordenanza y los guardias huyeron despavoridos.
- eso no tiene importancia, dijo el prisionero. Cada vez que hablaba su vos se tornaba más ruda. Y dijo: lo importante es y será; usted debe retirarse en medio de la batalla de pavón, seria una victoria impecable pero no debería gobernar Buenos Aires ni la nación.
- porque no debería ser el gobernador de la provincia de Buenos Aires?
-por que si usted es el gobernador de Buenos Aires, los caudillos del resto del país nunca aceptarían que un provinciano los gobierne, eso traería también muchas penas y caos en el país, eso a su vez crearía que Buenos Aires y la confederación argentina nunca se unieran y crearía una guerra de cien años llamada “cien años de soledad”.
Urquiza lo observo bien, escudriño en sus ojos color café y encontró algo familiar en ellos, (pensó haberlo conocido toda la vida) le preguntó: cual es tu nombre?
-mi nombre es: Pablo Correa Urquiza, soy chozno tuyo, vengo de un futuro alterno donde la guerra duró 100 años, por eso es que: no tiene que vencer en la batalla de Pavón.
vLa historia siguió su curso continuo.
Fin
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Pablo Correa Urquiza
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