Empecé el día con el pie derecho masticando mi chicle preferido de melón, escuchando charly a todo volumen. Las nubes caribeñas deberían haberme amedrentado: salí igual, sin paraguas ni abrigo, me abrí camino entre la gente, los pies me llevaban, la boca masticaba, mi chicle ya sin gusto (seguía por costumbre o por obligación?) hoy me veía imposibilitado de hacer algo por mi mismo, solo se que los pies me llevaban, la boca masticaba. Llegue a la plaza.
Sentado en el banco, comenzo a garuar, a llover y luego de unos minutos, el cielo azabache parecio abrirse y cayo una tonelada de agua (sin embargo yo estaba mojado desde antes) el frio polar no me afectaba, el granizo no se hizo esperar, eran cada ves mas grandes los pedazos de hielo, la gente se refugiaba en cualquier techo que le sirviera de refugio, no me moví (mas de lo habitual) seguí en el banco, masticando, deberian haberme lastimado los grandes bloques de hielo pero permaneci quieto (o permanecio, no sentia mis musculos, huesos ni piel, o nunca los habia tenido?). El cuerpo cayo sobre el banco, pero seguía masticando y hasta un globo comencé…, el cielo cambio de oscuro a pálido en un momento, el sol rasgo las nubes ya blancas y la luz tibia cubrió la plaza, desapareció el frió crudo y el calor fue insoportable, mientras tanto el globo seguía creciendo increíblemente (sentí como me derretía de a poco) se escuchaba el griterío de la gente – llego el fin del mundo,vamos a morir, es el fin; la histeria generalizada invadía el ambiente. Yo, contento con el tamaño del globo que crecía y crecía, ignoraba las voces de afuera…
La tierra pareció temblar o al menos eso creí, explote y me embarre en la cara de la mujer, la sangre caía de su cabeza aparentemente lastimada, muerta hace un largo tiempo.
FIN
miércoles 1 de agosto de 2007
Mi chicle preferido de melón
Publicado por
Pablo Correa Urquiza
en
02:14
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